No son siquiera las seis
Y el cielo se viste de arreboles pastel.
Rojos, rosas, naranjas y amarillos,
llevan alegría al corazón de un niño.
Celestiales motas de amarillo
Acercan la luz a cada piso
Que las motas color naranja
Ya han llevado a cada ventana
El gris da paso al azul
Y el pastel da paso el blanco
Me pregunto si habrá aquel
Que no ame los arreboles pastel
viernes, 8 de julio de 2016
lunes, 4 de julio de 2016
Hace rato no te escribo
Sí, a vos.
A vos, que ya no me leés.
A vos, que me sacabas sonrisas cada que hablábamos.
A vos, a quien quise e incluso amé, por quien hubiera dado la vida, hace rato no te escribo. Dejé de escribir, es cierto, pero dejé de escribir porque vos dejaste de responder.
A veces me pregunto cómo estás. Si estás bien, si sos feliz. Si cuando te ves en el espejo decís "Sí, estoy donde quiero estar", o si corrés y llorás. Solías ser buena para eso, para esconderte de vos misma.
Quizás aún lo seas.
No te lo voy a negar, me sigue doliendo que te hayás ido. ¿Para qué? Es obvio que lo hace. Si no, no escribiría estas líneas, no pensaría en vos a ratos. No te añoraría como lo hago.
¡Es que que fuera nostalgia, mujer! ¡Pero no lo es! No puedo recordar un momento bueno con vos sin sentir dolor, ¡ninguno!
Ninguno...
Ninguno, ¿y sabés por qué? Porque te amé.
Sí, a vos. Y vos lo sabías.
Te amaba con locura. Me soñaba a tu lado, despertando y preparándote un desayuno que terminarías comiendo frío porque siempre dormís hasta tarde. O dormías. Ya no sé...
Soñaba con infinitos clichés, con lo más cursi, lo más dulce... soñaba con vos.
Soñaba con que escribiría un libro y te lo dedicaría.
Soñaba, mujer.
Pero el dolor... ¡y que fuera poco! ¡Que fuera poco y pudiera obviarlo! Pero vos sos una espina, un dardo, que te dio por quedar enterrada al lado del corazón, de donde sacarte me mataría y dejarte me hiere.
Una espina... Supongo que es apropiado. Siempre quise darte una rosa... Heh, así nos conocimos, con una rosa. Flores malditas y hermosas, ¿verdad?
Mi primer regalo para vos fue una rosa, y también el que nunca te dí, y que quizás nunca te daré, era otra. Te di dulces, libros, risas, ¡hasta balas!, pero no pude regalarte ésa última rosa.
A veces intento dejar de pensar en vos. En quién sos y qué significás para mí. O significaste. Dejarte guardadita en un rincón de la memoria. Guardada porque aunque quiera, no puedo sacarte. Por eso sigue ahí el separador que me diste, acurrucado al lado de la Maga, porque no puedo verlo sin pensar en vos; por eso no leo a Cortázar, porque sos vos en él, no es él quien habla. Sos vos... Sos vos como sos vos en la poesía que alguna vez escribía y no puedo ni mirar...
Me pregunto si realmente, en algún momento, te dejé de amar.
Pensar en vos es un suplicio. Por eso mismo es que hace rato no te escribo.
A vos, que ya no me leés.
A vos, que me sacabas sonrisas cada que hablábamos.
A vos, a quien quise e incluso amé, por quien hubiera dado la vida, hace rato no te escribo. Dejé de escribir, es cierto, pero dejé de escribir porque vos dejaste de responder.
A veces me pregunto cómo estás. Si estás bien, si sos feliz. Si cuando te ves en el espejo decís "Sí, estoy donde quiero estar", o si corrés y llorás. Solías ser buena para eso, para esconderte de vos misma.
Quizás aún lo seas.
No te lo voy a negar, me sigue doliendo que te hayás ido. ¿Para qué? Es obvio que lo hace. Si no, no escribiría estas líneas, no pensaría en vos a ratos. No te añoraría como lo hago.
¡Es que que fuera nostalgia, mujer! ¡Pero no lo es! No puedo recordar un momento bueno con vos sin sentir dolor, ¡ninguno!
Ninguno...
Ninguno, ¿y sabés por qué? Porque te amé.
Sí, a vos. Y vos lo sabías.
Te amaba con locura. Me soñaba a tu lado, despertando y preparándote un desayuno que terminarías comiendo frío porque siempre dormís hasta tarde. O dormías. Ya no sé...
Soñaba con infinitos clichés, con lo más cursi, lo más dulce... soñaba con vos.
Soñaba con que escribiría un libro y te lo dedicaría.
Soñaba, mujer.
Pero el dolor... ¡y que fuera poco! ¡Que fuera poco y pudiera obviarlo! Pero vos sos una espina, un dardo, que te dio por quedar enterrada al lado del corazón, de donde sacarte me mataría y dejarte me hiere.
Una espina... Supongo que es apropiado. Siempre quise darte una rosa... Heh, así nos conocimos, con una rosa. Flores malditas y hermosas, ¿verdad?
Mi primer regalo para vos fue una rosa, y también el que nunca te dí, y que quizás nunca te daré, era otra. Te di dulces, libros, risas, ¡hasta balas!, pero no pude regalarte ésa última rosa.
A veces intento dejar de pensar en vos. En quién sos y qué significás para mí. O significaste. Dejarte guardadita en un rincón de la memoria. Guardada porque aunque quiera, no puedo sacarte. Por eso sigue ahí el separador que me diste, acurrucado al lado de la Maga, porque no puedo verlo sin pensar en vos; por eso no leo a Cortázar, porque sos vos en él, no es él quien habla. Sos vos... Sos vos como sos vos en la poesía que alguna vez escribía y no puedo ni mirar...
Me pregunto si realmente, en algún momento, te dejé de amar.
Pensar en vos es un suplicio. Por eso mismo es que hace rato no te escribo.
sábado, 25 de junio de 2016
Eternidad
A veces no sé
ni me pregunto, siquiera
si la eternidad puede ser
un minuto cualquiera.
Si es algo grande
complejo y misterioso
O si es el momento
que se espera ansioso
Porque es innegable
Ni me pregunto siquiera
Si la eternidad puede ser
Un minuto cualquiera
ni me pregunto, siquiera
si la eternidad puede ser
un minuto cualquiera.
Si es algo grande
complejo y misterioso
O si es el momento
que se espera ansioso
Porque es innegable
que no duran lo mismo
las distintas eternidades
para cada individuo.
Es obvio, claro está,
Que no duran lo mismo
Los minutos sin ti
Que los minutos contigo
Y los minutos sin ti son eternos
Cada segundo durando siglos enteros
Y los minutos contigo, efímeros,
Escapan corriendo entre mis dedos
A veces no sélas distintas eternidades
para cada individuo.
Es obvio, claro está,
Que no duran lo mismo
Los minutos sin ti
Que los minutos contigo
Y los minutos sin ti son eternos
Cada segundo durando siglos enteros
Y los minutos contigo, efímeros,
Escapan corriendo entre mis dedos
Ni me pregunto siquiera
Si la eternidad puede ser
Un minuto cualquiera
viernes, 24 de junio de 2016
Fantasmas
Hoy te vi.
Sé que no sos vos. Pero hoy te vi.
Te vi cuando venías caminando hacia mi, oculta en un cuerpo ajeno. En un cabello más claro, en un par de centímetros más. Pero sin duda, eras vos, y no eras.
También cuando quien caminaba era yo, y vos acompañabas a tu no-novio en tu no-cuerpo. No eras vos, pero en ese cuerpo también andabas escondida.
No eras vos. No sos vos.
Soy yo.
Soy yo que no te dejo, que mantengo mi cabeza anclada a tu recuerdo.
Soy yo que veo en otras todo lo que sos, tu rostro, tu cabello y tus piernas. Soy yo quien ve en otras tu forma de caminar y tu cuerpo...
Sé que no sos vos. Pero hoy te vi.
Te vi cuando venías caminando hacia mi, oculta en un cuerpo ajeno. En un cabello más claro, en un par de centímetros más. Pero sin duda, eras vos, y no eras.
También cuando quien caminaba era yo, y vos acompañabas a tu no-novio en tu no-cuerpo. No eras vos, pero en ese cuerpo también andabas escondida.
No eras vos. No sos vos.
Soy yo.
Soy yo que no te dejo, que mantengo mi cabeza anclada a tu recuerdo.
Soy yo que veo en otras todo lo que sos, tu rostro, tu cabello y tus piernas. Soy yo quien ve en otras tu forma de caminar y tu cuerpo...
... tu cuerpo...
Tu cuerpo maldito que invita al pecado, que hace
estragos en un hombre desdichado .
Sé bien que no sos vos, que no está en ellas mi perdición como sí en ti.
Sé bien, lo sé -¡puedo verlo!- que no corresponde el cabello, que sus pechos no son los mismos a los tuyos, y que su rostro no brilla de la misma manera que el tuyo cuando sonreís.
Sé bien que no sos vos, pero hoy te vi.
Y si no te vi a vos, amor, vi tu fantasma.
miércoles, 4 de mayo de 2016
Incluso los diarios
Todo cambia, todo pasa
Meses, días y años
Todo cambia, todo pasa
Pasa así el calendario.
Todo cambia y es normal,
La vida pasa y pasará
Un día viene y un día se va
El sol se pone tras la ciudad
Se van los amigos,
se mueren los padres,
marchitan las flores,
se caen ciudades...
Todo cambia, todo pasa
Así también cambiamos nosotros
Todo cambia, todo pasa,
Y vos y yo decimos "ni modo".
Todo cambia y nos resignamos
Cuando ayer por menos luchábamos
Vos te vas, y yo me quedo
Intentando inútilmente hacerte un soneto
Vos allá, excusándote, yo acá, preocupándome.
Ira, impotencia y frustración
Son las notas de esta canción
Que danzamos hoy al son del remordimiento
Y mañana al son del dolor
Y qué más da, si todo cambia y todo pasa...
Todo cambia, todo pasa.
Pasan meses, días, calendarios.
Todo cambia, todo acaba.
Acaban incluso los diarios.
Meses, días y años
Todo cambia, todo pasa
Pasa así el calendario.
Todo cambia y es normal,
La vida pasa y pasará
Un día viene y un día se va
El sol se pone tras la ciudad
Se van los amigos,
se mueren los padres,
marchitan las flores,
se caen ciudades...
Todo cambia, todo pasa
Así también cambiamos nosotros
Todo cambia, todo pasa,
Y vos y yo decimos "ni modo".
Todo cambia y nos resignamos
Cuando ayer por menos luchábamos
Vos te vas, y yo me quedo
Intentando inútilmente hacerte un soneto
Vos allá, excusándote, yo acá, preocupándome.
Ira, impotencia y frustración
Son las notas de esta canción
Que danzamos hoy al son del remordimiento
Y mañana al son del dolor
Y qué más da, si todo cambia y todo pasa...
Todo cambia, todo pasa.
Pasan meses, días, calendarios.
Todo cambia, todo acaba.
Acaban incluso los diarios.
viernes, 22 de enero de 2016
Quería decirte...
Que tu presencia ilumina mis días,
que tu sonrisa es más brillante que un millar de estrellas;
que éstas están cómodas en tus ojos y les dan ése brillo especial,
que irradias alegría...
Que, a pesar de estar cerca estás siempre lejos;
que al fin y al cabo, quizás seamos asíntotas
que siempre estarás un paso más lejos del que puedo dar,
pero que no por eso te dejaré de admirar...
Que no puedo evitar soñar,
que quizás, algún día,
podamos estar
tomados de las manos,
mirando hacia el mar.
Que quizás algún día encuentre el límite,
la línea impasable e invisible,
que me impide ser lo que deseas,
atrapándome en la misma escena.
Que todo esto ya lo sabías,
que igual sonríes al pasar,
que me miras con dulzura,
que encantas al hablar.
Que lograste opacar incluso la sonrisa más brillante,
y en consecuencia la más hermosa,
que he conocido jamás.
Que siento miedo cuando te veo pasar,
que mi corazón se detiene y quiere gritar,
que quizás seas un fantasma más,
que me retire y no mire atrás...
Que tenía estas letras atrancadas,
que por fin las pude sacar,
que no sé si las leerás,
pero que no las pude evitar.
que tu sonrisa es más brillante que un millar de estrellas;
que éstas están cómodas en tus ojos y les dan ése brillo especial,
que irradias alegría...
Que, a pesar de estar cerca estás siempre lejos;
que al fin y al cabo, quizás seamos asíntotas
que siempre estarás un paso más lejos del que puedo dar,
pero que no por eso te dejaré de admirar...
Que no puedo evitar soñar,
que quizás, algún día,
podamos estar
tomados de las manos,
mirando hacia el mar.
Que quizás algún día encuentre el límite,
la línea impasable e invisible,
que me impide ser lo que deseas,
atrapándome en la misma escena.
Que todo esto ya lo sabías,
que igual sonríes al pasar,
que me miras con dulzura,
que encantas al hablar.
Que lograste opacar incluso la sonrisa más brillante,
y en consecuencia la más hermosa,
que he conocido jamás.
Que siento miedo cuando te veo pasar,
que mi corazón se detiene y quiere gritar,
que quizás seas un fantasma más,
que me retire y no mire atrás...
Que tenía estas letras atrancadas,
que por fin las pude sacar,
que no sé si las leerás,
pero que no las pude evitar.
jueves, 8 de octubre de 2015
Murciélago diurno
Me encontré esto por ahí rondando en mi cuarto. Puede ser de 2012, creo que lo es. Hasta hoy inédito, es uno de mis escritos favoritos.
Con un sentido lírico
Queriendo hacerlos mágicos
Siempre salen rápidos
Soy un joven taciturno,
Soy un murciélago diurno.
Soy un murciélago diurno,
Un animal desorientado,
Perdido en el mundo,
Estúpidamente esperanzado
Ah, la luz del sol
-que tantos aman y anhelan-
Me causa dolor,
Despiadada me quema
Papeles rojos,
Sentimientos azules,
Ojos llorosos,
Pensamientos en nubes
Soy un murciélago irónico
Que quiere ser cómico,
Durmiendo en un lugar único,
¡Soy un murciélago impúdico!
Pues hago sentimientos públicos
Y en papel los ubico
Con sentido lírico,
Y quiero hacerlos mágicos,
Y por eso son rápidos
Soy un joven taciturno,
Soy un murciélago diurno
Pensando todo, creo que haría un par de cambios. Quedaría así:
Soy un murciélago diurno,
Un animal desorientado,
Perdido en este mundo,
Estúpidamente esperanzado
Ah, la luz del sol
-Que tantos aman y anhelan-
Me causa tanto dolor
Pues despiadada me quema
Papeles rojos,
Sentimientos azules.
Ojos llorosos,
Pensamientos en nubes
Soy un murciélago irónico,
Que sueña con ser cómico,
Durmiendo en lugares únicos,
¡Soy un murciélago impúdico!
Pues hago sentimientos públicosCon un sentido lírico
Queriendo hacerlos mágicos
Siempre salen rápidos
Soy un joven taciturno,
Soy un murciélago diurno.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)